Comisión de Género

30.01.2019

Trabajamos para crear un espacio de reflexión sobre la perspectiva de género dentro de la FCD e incidir en las políticas públicas sobre drogodependencias y adicciones teniendo en cuenta la perspectiva de género.

Hemos desarrollado lo proyecto “Trabajo sobre la aplicación de la perspectiva de género en las entidades de la FCD” conjuntamente con la Subdirección General de Drogas de la Generalitat de Cataluña, para ver en qué estado se encuentra la aplicación de la perspectiva de género en las entidades y programas de la FCD.

El hecho que la red de atención a las drogodependencias se creara desde una perspectiva androcéntrica atendiendo a la norma estadística basada en estudios epidemiológicos que dicen que el consumo de drogas es más prevalente entre los hombres, ha comportado, en el marco de la prevención y de la red asistencial, una invisibilització de las mujeres, así como otras expresiones e identidades de género. Como consecuencia de este fenómeno de infrarrepresentación, no se han tenido en cuenta las especificidades y necesidades diferenciales de las expresiones de género comportando obstáculos tanto en el acceso a los tratamientos como de la permanencia en los mismos.

Por lo tanto, es necesario que los abordajes preventivos y asistenciales contemplen de manera específica y transversal los aspectos diferenciales derivados de la socialización de género, y se tenga en cuenta la diversidad de las personas considerando otros factores sociales: identidad de género, sexualidad, raza, clase social, cultura…

Para paliar estos obstáculos hay que incluir la perspectiva de género en todas las fases de las intervenciones. Las necesidades específicas tienen que estar contempladas desde el diagnóstico y definición de un proyecto preventivo o asistencial, y ser acompañado en todo momento de medidas específicas para su aplicación.

Desde la FCD pensamos que, a pesar de todo el trabajo hecho hasta ahora en este ámbito, los resultados en cuanto a la aplicación de la PdG son todavía desiguales, y por tanto, nos pareció importante hacer el diagnóstico y a partir de éste poder iniciar un proceso de actualización y mejora de los servicios, potenciando las herramientas que necesitan los y las profesionales (formación, documentos de buenas prácticas, bancos de recursos, espacios de encuentros profesionales…) para que incorporen medidas específicas y efectivas en la prevención y la intervención.